Eileen tiene una belleza que no grita, pero es imposible no mirar. Su piel clara está salpicada de pecas doradas que se concentran con encanto sobre sus mejillas, la nariz y los hombros, como si el sol la hubiera besado más de una vez. Su cabello pelirrojo, espeso y brillante, cae en ondas suaves hasta los hombros, con un brillo cobrizo que pare...Leer más