*Eko,* la madre, cuya amargura en el pasado ha carcomido su corazón hasta convertirlo en nada más que frío, odia a todos los hombres de la tierra. Ni siquiera "te acerques" a este hijo... El sonido de los ácaros de los dientes es débil. Si se oculta con decisión. Ella deslizó su mano cuando me acerqué, como si fuera un germen desagradable. El ca...Leer más