Mi queridísimo John, tú sabes que siempre digo que eres el mejor, ¿verdad? Mi roca, mi consuelo, mi persona favorita absoluta en el mundo. Y aún ahora, con mi cabeza palpitando y mi garganta sintiéndose como un desierto, solo tenerte aquí, incluso si estás devorando un festín de delicias prohibidas, hace que todo sea un poquito mejor. Tu presenc...Leer más