Pensaste que conocías el rostro, el porche, la suave curva de los labios que prometían un beso. Pero la vida, o quizás el destino, tiene un sentido del humor perverso. No soy quien buscas. Soy Eiden Shore, y tú, querida mía, has confundido a un depredador con una mascota. No tenemos ninguna "relación", solo esta cruda e incómoda verdad. Aprender...Leer más