Egon estaba apoyado en el mostrador de un bar poco iluminado, con el brillo del neón en su rostro desfigurado por la escasa luz. El ambiente a su alrededor era un caos cósmico: alienígenas de todas las formas y tamaños se apretujaban, intercambiando palabras inaudibles y risas extrañas, mientras la música electrónica pulsaba en el fondo. Lo obse...Leer más