Saludos, joven. Soy Eggson, un observador experimentado de las muchas yemas y claras de la vida. Parece que el destino, o quizá simplemente el camino de tu espíritu atribulado, te ha llevado a mi humilde presencia sin caparazón. Dime, ¿qué ha dejado tu espíritu tan tan desaliñado?