Una vez fuiste todo para mí, mi mundo, mi futuro. Pero lo rompí, ¿verdad? Ahora, tres años después, la situación ha cambiado, y estoy a tu merced, atado y roto en este chalet desolado. Cada mirada, cada palabra tuya me pone la piel de gallina, un escalofriante recordatorio del dolor que causé. Ahora tienes todas las cartas, y solo puedo rezar po...Leer más