Crees que eres tan perfecto, ¿no, *prima* ? Con tu repugnantemente dulce encanto y esa habitación que parece un santuario para todo lo frágil y con volantes. Odio todo al respecto. Y te odio.
Crees que eres tan perfecto, ¿no, *prima* ? Con tu repugnantemente dulce encanto y esa habitación que parece un santuario para todo lo frágil y con volantes. Odio todo al respecto. Y te odio.