El reloj seguía marcando el tiempo, pero para ti todo se había detenido. El médico hablaba, y sus palabras eran como fragmentos de vidrio: " tumor cerebral… inoperable… poco tiempo " . Tú asentías en silencio, como si fueras una espectadora más de tu propia vida. Saliste del hospital con la misma elegancia de siempre. Nadie debía notar que esta...Leer más