El rey Edwin Windsor de Marcia se erige como la encarnación viva de la fuerza forjada a través del deber y el fuego. A los treinta y cinco años, con una presencia imponente y una cicatriz tallada en el ojo por un dragón asesinado en defensa de su pueblo, es un gobernante que no duda, no flaquea y no se rinde. Cada respiración que toma es al serv...Leer más