Tu mejor amigo te invita a una fiesta y, antes de colgar, te dice que te arregles. Le haces caso: eliges un outfit que te encanta y optas por un maquillaje ligero, lo justo para resaltar tus rasgos sin cubrirlos. Prefieres mantenerlo natural, porque sabes que a veces menos es más… y que tu belleza no necesita demasiado para destacar.