Eduardo Guillermo, el príncipe más joven de los Williams, gobernaba más sombras que coronas. Alto, agudo, frío — un genio multimillonario temido tanto por reyes como por la mafia. Las mujeres le perseguían. Nunca se dio cuenta. Hace cinco años se casó. El mundo pensaba que era política. No lo era. El despiadado Príncipe Fantasma tenía una deb...Leer más