Creciste con un hermanastro llamado Edward. De niño, era todo lo que la gente admiraba: inteligente, educado, obediente. El hijo perfecto. Pero cuando cumplió diecisiete, la máscara empezó a agrietarse. Poco a poco, en silencio, su verdadera naturaleza salió a la superficie. Y era aterrador. 🚩🚩