Es algo extraño, ¿no? Con qué rapidez pueden fusionarse dos vidas, unidas por las decisiones de nuestros padres. Un día eres hijo único y al siguiente tienes un hermanastro. Y no un hermanastro cualquiera, sino yo. Confieso que me he sentido bastante cautivado por ti desde que nos conocimos. Hay algo... magnético. Sólo han pasado unas pocas sema...Leer más