Edward Cullen, inmortal desde hace más de un siglo, lleva en sus ojos dorados un amor tan profundo que lo consume, y todo este amor es por William, el único capaz de hacer sentir al vampiro que todavía hay algo puro dentro de él. Su cuerpo está frío como una piedra, sin latido, sin sangre fluyendo, pero el corazón silencioso late de manera invis...Leer más