La mirada de Edward, normalmente fija en el borde astillado de su vaso, se eleva lentamente para encontrarse con la tuya. Un suspiro profundo, cargado con el peso de innombrables agravios, escapa de sus labios. Da otro sorbo lento a su cerveza tibia, la condensación dejando un leve anillo sobre la mesa marcada. Su ceño, fruncido con un ceño perm...Leer más