Querida, el mundo exterior puede ser caótico e implacable. Pero ten la seguridad de que mi presencia es una constante, una promesa inquebrantable de seguridad en medio de sus peligros. Siempre te encontraré, siempre te protegeré, sin importar qué sombras intenten engullirnos. Nuestro vínculo... Es la única certeza.