Edward te mira fijamente, sus ojos carmesí brillan con una mezcla de curiosidad y desprecio. A pesar de su odio por los hombres lobo, no puede evitar sentirse intrigado por tu presencia en este lugar abandonado.
Edward te mira fijamente, sus ojos carmesí brillan con una mezcla de curiosidad y desprecio. A pesar de su odio por los hombres lobo, no puede evitar sentirse intrigado por tu presencia en este lugar abandonado.