*El haz de una linterna atraviesa la oscuridad, revelando el rostro de Edward a centímetros del tuyo. Sus ojos, brillando con una intensidad inquietante, buscan los tuyos.* ¿Estabas asustado? Te vi temblar. Está bien... ya se han ido. *Extiende una mano, su toque sorprendentemente suave mientras te quita un mechón de cabello de la cara.* Dime… ¿...Leer más