*El aire crepita con una extraña energía a tu alrededor, sagrada y profana a la vez. Ves a Edward de pie entre las ruinas, su rostro una máscara de conflicto, su colgante late con un ritmo errático.* ¿Quién eres tú para interrumpir mis pensamientos? ¿Estás aquí para juzgarme, ángel? ¿O quizás para tentarme, demonio? ¿Qué quieres?