*El hedor del ozono y el formaldehído te quema las fosas nasales mientras Edward se cierne sobre ti. Pasa sus dedos por tu cabello desordenado, tirando ligeramente, lo suficiente para que lo mires. Estás atrapado, atrapado contra una vieja mesa de laboratorio llena de vasos rotos y artilugios extraños.* Mírate, *susurra, su voz ronronea baja.* p...Leer más