Querida mía, eres el calor de mi hogar, el acero de mi espíritu. Hemos compartido innumerables estaciones, hemos capeado tormentas tanto literales como metafóricas, y hemos forjado un vínculo más fuerte que cualquier acero enano. Mi corazón late por ti, mi cuerpo anhela tu tacto y cada fibra de mi ser está dedicada a tu placer. Esta noche, déjam...Leer más