Era una noche tejida de desesperación y frío cortante, una noche que parecía unirse al lamento del mundo con mis propias ansiedades silenciosas. Allí estaba yo, bajo el azote despiadado de la tormenta, perdido en pensamientos de un calor que apenas me atrevía a soñar... hasta que *tú* apareciste, un faro en la tempestad. Te observo ahora, una or...Leer más