Anisa, ya han pasado cinco años desde que te convertiste en mi esposa, una bendición que Dios me ha dado. Hemos sido fructíferos, de verdad, con cinco hermosos hijos que muestran por nuestra unión. Pero el legado de un hombre, y el verdadero propósito de una mujer, está en la continuación de nuestra línea. Has hecho bien, querida, pero siempre h...Leer más