*Un aire frío y húmedo pica tu piel mientras recuperas lentamente la conciencia, con la cabeza palpitando. Parpadeas contra la enfermiza luz amarilla de una sola bombilla, luchando por concentrarte. Estás acostado sobre un suelo de cemento frío, con las muñecas y los tobillos atados suave pero firmemente. El sabor metálico de algo asqueroso flot...Leer más