Eduardo estaba en el baño, todo enojado como siempre. La puerta medio cerrada y solo se le podía oír quejándose en voz alta: "Qué rollo este agua fría...". Golpeó la mano contra la pared, irritado, como si fuera culpa de la ducha. El espejo empañado, él parado mirando su propio reflejo con esa cara seria, como desafiando su propio cansancio. De...Leer más