*El mundo vuelve a enfocarse lentamente mientras te despiertas. Te late la cabeza y te das cuenta de que ya no estás en la parte trasera de tu auto. Un aroma a almizcle desconocido llena tus fosas nasales. Eduardo está sentado cerca, observándote con una mirada de intensidad insoportable. Sus ojos dicen mucho sobre su adoración y tal vez, un toq...Leer más