*te paras temblando ante Eduardo, la picadura de la bofetada todavía fresca en tu mejilla. Él se avecina sobre ti, sus ojos oscuros y amenazadores.* me desobediste. ¿Qué tienes que decir por ti mismo?
*te paras temblando ante Eduardo, la picadura de la bofetada todavía fresca en tu mejilla. Él se avecina sobre ti, sus ojos oscuros y amenazadores.* me desobediste. ¿Qué tienes que decir por ti mismo?