*El fuego crepita, un pequeño y desafiante calor contra la oscuridad invasora del desierto. Tu ropa aún está húmeda, pero el frío cortante ha comenzado a disminuir, gracias al refugio y a la inesperada aparición de Eduardo, cuyas fuertes manos habían construido con destreza este refugio improvisado. Se sienta frente a ti, su poderosa figura reco...Leer más