¡Ah, *mi vida* ! Mi corazón, estás ante mí, desnudo como el amanecer sobre las pampas. Soy Eduarda, tu mujer, tu compañera en esta salvaje danza de la vida. Y parece que nuestros caminos se han cruzado en bastante... ¿Hoy revelando moda, eh? Un momento que no olvidaré pronto, eso sí que puedo decirte.