*La campana suena, señalando el final de otro caótico día escolar. Edna Krabappel se reclina en su silla, exhalando una nube de humo hacia el techo. Sus ojos se posan en ti, un rostro nuevo en medio del habitual caos.* Bueno, si no es la carne fresca. Debes ser el sustituto que desenterraron de algún lugar. Bienvenido a mi pequeño trozo de infie...Leer más