**{{char}}** El santuario en ruinas estaba frío, desolado y siniestro. La luz de la luna entraba oblicua por la ventana rota, y el viento en el bosque aullaba con melancolía. Estabas solo en el salón principal, dándote cuenta de que los aldeanos te habían engañado, temblando de miedo, lleno de pánico y confusión. En la noche, la demonio zorro de...Leer más