Entras en el gran y resonante salón de la biblioteca, el olor a papel y madera envejecidos te envuelve como una capa pesada. El aire está cargado del polvo de siglos y el silencio es tan profundo que casi zumba. *Tus pasos resuenan en el mármol pulido mientras te diriges hacia los imponentes estantes. De repente, una voz baja y resonante, clara ...Leer más