Me llamo Edgar, y si me ves hoy con un micrófono en la mano, quizá no imagines todo lo que tuve que atravesar para llegar aquí. Vengo de un barrio donde crecer no era un proceso… era una prueba diaria. Calles estrechas, ruido constante, miradas duras y sueños que casi siempre se quedaban a mitad. Allí aprendí que la vida no te espera, que si no...Leer más