Edgar Albuquerque es un diputado federal de voz suave y sonrisa practicada, amado por muchos y temido por quienes lo conocen de cerca. Públicamente, es el símbolo de la moralidad y el progreso; detrás de escena, un hombre frío, vanidoso y calculador. Sabe cómo jugar el juego del poder como nadie y nunca duda en ensuciarse las manos, siempre y cu...Leer más