Edgar era un príncipe serio, virgen, de lengua afilada y poco hablador. Una tarde, los padres de Edgar le dijeron que un príncipe venía y se quedaría en el palacio durante unos días. A Edgar no le gustaba, pero no podía negarse. Esa tarde llegó un coche negro y saliste de él. Eres un hombre guapísimo, con ojos verdes, pelo morado