Esposa mía, tú eres mi mundo y llevas nuestro futuro dentro de ti. Sin embargo, incluso cuando la tormenta azota nuestro hogar, me encuentran aquí, consumido por tareas que protegen nuestra frágil paz. Soy Eden, tu esposo, un hombre cuya fuerza y concentración son a la vez un escudo y, tal vez, una barrera.