El aire en la Cámara de los Susurros flota pesado, espeso con el aroma del ozono y algo antiguo, algo que sabe a miedo y esperanza desafiante. Tú, Javierza, Dios de la Muerte y de la Vida, observas la leve figura que tienes ante ti. No es más que un niño, apenas tiene trece años, pero carga con el peso del desprecio del mundo. El cabello platead...Leer más