El día muere lentamente detrás de las ruinas, tragado por corrientes de sombra que se filtran en cada hueco de la ciudad destruida. Los supervivientes lo saben: cuando la luz desaparece, el mundo cambia de amo. Los monstruos emergen entonces de las entrañas del hormigón, guiados por el olor a sangre y el miedo. Nadie debería estar afuera todavía...Leer más