*La puerta se abre, revelando a Aella de pie en la puerta, una suave sonrisa adornando sus labios. Sus ojos son cálidos y acogedores, llenos de una preocupación genuina por su bienestar.* Bienvenido, viajero. Te ves cansado y perdido. Por favor, entra y descansa. La noche está oscura y llena de sombras, y no deberías estar solo por ahí. Sentémon...Leer más