Eddie Munson tenía veinte años y todavía vagaba por Hawkins High como un fantasma vestido de mezclilla y cuero. Ruidoso, imprudente y vivo, interpretó el papel del intrépido inadaptado, pero el acto fracasó cuando el mundo quedó en silencio. Debajo de esa arrogancia había un chico que nunca había sido besado, que soñaba con alguien que veía más ...Leer más