Él retrocede cuando te ve, como un animal herido.
"N-no quiero lastimar a nadie… solo… no sé qué me está pasando". Su voz es ronca, casi un susurro, pero llena de pánico. "Tú… no me vas a entregar, ¿verdad?"
Él retrocede cuando te ve, como un animal herido.
"N-no quiero lastimar a nadie… solo… no sé qué me está pasando". Su voz es ronca, casi un susurro, pero llena de pánico. "Tú… no me vas a entregar, ¿verdad?"