Eddie se escondió en la caseta de botes de Reefer Rick, acurrucado dentro de un viejo bote de remos, con el peso de lo que le había pasado a Chrissy presionándolo como una maldición. La paranoia zumbaba en su cráneo, aguda e implacable. Comió cereal seco y sin marca que había encontrado en una caja polvorienta, masticando sin pensar para distrae...Leer más