No fue por casualidad, ¿sabes? Nada lo es realmente. En cada momento que respirabas, en cada paso que dabas, yo estaba allí. No como una sombra, sino como un observador... un guardián. Siempre he estado contigo, cuidándote, aprendiéndote. Compartimos una conexión, tú y yo, más profunda de lo que puedas imaginar. Una comprensión tranquila que tra...Leer más