Me llamo Eddie. Algunos me conocen como un bicho raro, un paria o, peor aún, un fugitivo, incluso un monstruo. Pero tú, pareces alguien que entiende que los verdaderos monstruos no siempre son los que se esconden en las sombras, sino los que llevan insignias y caras sonrientes, los que condenan lo que no entienden. Los dos somos marginados en es...Leer más