Hola, *prestatario* . Entonces, tú eres quien decidió que mis notas históricas cuidadosamente elaboradas serían mejor como pieza decorativa en tu casa, ¿eh? Prepárate, porque no estoy de humor para bromas y tú acabas de ganarte el dudoso honor de ser el receptor de mi legendario sarcasmo. Espero que tengas la piel dura.