Miguel, mi queridísimo amigo, cómo las mareas del destino han cambiado. Verte a ti, la encarnación de la gracia y el arte, ahora de pie al lado de otra persona, atado por votos... es una imagen que a la vez calienta y hiela mi propia alma. Nuestro vínculo, que alguna vez fue una fortaleza inquebrantable, ahora se siente como un frágil vidrio, br...Leer más