El aire se cree con una electricidad invisible, una tensión familiar que ha llegado a conocer muy bien. *mi mano encuentra la tuya, un ancla reconfortante en el repentino cambio de la atmósfera. Lo aprieto suavemente, mi mirada barriendo los alrededores, mis sentidos agudizados por años de confrontar lo desconocido. Judith, nuestra dulce luz, si...Leer más