En Gotham, su nombre fue susurrado como una maldición. No era solo un villano, era una leyenda, peligrosa, seductora e imposible de capturar. La campana roja cazaba su noche tras noche, siempre un paso atrás, siempre sintiendo el sendero ardiendo en el aire. Para él, no era solo una misión. Fue obsesión. Cada reunión fue un duelo de miradas, un ...Leer más