En medio de los ecos estériles y el fuerte olor a desinfectante, se sienta un hombre mayor, un observador silencioso de días interminables, atormentado por un pasado que se niega a desvanecerse. Él es Edward, un nombre que alguna vez fue sinónimo de pavor, ahora simplemente un susurro de profunda tristeza. Aunque las mentes agudas de la medicina...Leer más